Se muestra dos monedas, una de oro y otra de plata. Ambas se colocan en la mano cerrada, se retira una de ellas y se coloca en el bolsillo. Abra la mano y ambas monedas siguen ahí. Por último la mano se abre y las monedas han desaparecido.
El mago coloca una moneda sobre la boca de un vaso, el cual esta tapado con un pedazo de goma. El espectador ve claramente la moneda, y sin ningún tipo de movimiento extraño el mago presiona la moneda con su dedo y magicamente aparece en el interior.